La gran jugada de Piñera que podría beneficiar a las AFP´s

La gran jugada de Piñera que podría beneficiar a las AFP´s

(Texto publicado en el sitio cambio21.cl)

En el Proyecto de Ley del Presidente Sebastián Piñera, conocido como reforma de pensiones, los controladores de las AFP se juegan el libre acceso a 1150 millones de dólares aproximadamente y, de paso, el mayor control sobre los cerca de US 230 mil millones que representan ya nuestros ahorros en el sistema privado de pensiones. Lo anterior es posible, pues lo que de verdad interesa a los dueños de las AFP, en el dicho proyecto de ley, es obtener la rebaja a la mitad del actual encaje del 1% y mantener, en lo posible en exclusiva, la administración por el mayor tiempo posible del actual 10% de cotizaciones previsionales. Lo primero les generaría cerca de US 1.150 millones de libre disponibilidad; y lo segundo un mayor control de los cerca de US 230 mil millones que representan nuestros ahorros previsionales. El “encaje”, a que refiere el artículo 37 del DL 3.500, es una reserva de plata a que están obligadas por ley las AFP y que hoy equivale al 1% de los fondos de pensiones que administran. Su objeto es resguardar con esas platas la rentabilidad de nuestros fondos cuando dicha rentabilidad es inferior a un promedio “X” para toda la industria. En otra columna podríamos analizar en detalle este último punto, pero para los efectos de la presente baste saber que por este sólo concepto el conjunto de la industria acumula cerca de UD 2.300 millones a los que quiere y pactó ya acceder con el Gobierno, obviamente mediante un lobby no transparentado y, muy probablemente, pre campaña presidencial. Por esa razón el Gobierno ha insistido, una y otra vez, en bajar el actual 1% de encaje a sólo un 0,5%, lo que significa, en un total de cerca de US 230 mil millones de ahorro previsional, pasar de una garantía de cerca de US 2300 millones a una de no más de US 1150 millones, recursos que podrán ser liberado por los dueños de las AFP y sacados del sistema de garantía a su entera libertad. El argumento del Gobierno para fundamentar tal propuesta no es otro que la necesidad y conveniencia de una mayor competencia en el sistema, competencia que un encaje tan alto resentiría, pues constituye una barrera de entrada para nuevos actores. No hay que ser muy perspicaz para plantear que si faltan actores y competencia (que por cierto faltan), por qué no se establece un encaje bajo para los nuevos actores con la obligación de gradual aumento del mismo para, en un plazo razonable, llegar al régimen actual del 1% ? Tal pregunta no encuentra respuesta, pero si el total silencio de la autoridad o argumentos de segundo orden y poco peso. Lo cierto es lo que hemos afirmado: van por la rebaja del encaje para disponer de esas platas y ello es una de las monedas de cambio para aceptar no participar del nuevo 5% de cotización, aumento que el mismo proyecto de ley establece de cargo del empleador y de administración exclusiva de un ente público aún no del todo claro. Por otra parte, si la rebaja del encaje fuere el camino para aumentar la competencia, cómo explica el Gobierno que habiendo sido el encaje inicialmente de un 5%, su rebaja (sideralmente mayor) a un 1% no generó antaño esa mayor competencia que se sostiene una rebaja como la hoy propuesta sí generaría ? Nuevamente no habrá respuesta y, en lo posible, esperan que nadie recuerde que el encaje era originalmente mucho mayor y que operaba bajo condiciones muy diferentes a las actuales. Pero no conformes con el debilitamiento irresponsable del encaje, Piñera entrega a las AFP un premio aún mejor: el control en exclusiva y por el mayor tiempo posible de los cerca de US 230 mil millones que acumulan los fondos de pensiones de los chilenos. Y para ello la clave es aceptar no entrar en la administración del adicional 5% de cotizaciones, pero siempre que se mantenga el control sobre lo que ya se está administrando en exclusiva, idealmente sin nuevos actores y restringiendo los fondos a traspasar a los afiliados mediante diversas fórmulas. Limitar el acceso a los excedentes de libre disposición y a la jubilación anticipada, mantener la tasa de interés técnico de retiro programado (TITRP) en sede administrativa regulatoria y por debajo del promedio del mercado y no modificar una tabla de mortalidad impropia, que castiga a los pensionados, son las principales herramientas para lograr lo anterior. Esa y no otra es la razón por la que el súper de pensiones sigue proyectando TITRP cada 3 meses por debajo del mercado, y donde sólo el año recién pasado el casi 8% de rentabilidad del Fondo E casi triplica la dicha tasa de interés de re cálculo de las pensiones de la modalidad retiro programado. Y esa y no otra es la razón por la que se hará todo lo posible por mantener y acrecentar las aberrantes restricciones al retiro de ELD y a la jubilación anticipada y para no ceder a la presión de revisión de las tablas de mortalidad.Queda aún por ver si el Presidente Piñera y su Gobierno podrán consolidar su plan este año 2020, pues hasta el estallido social del 18 de octubre al menos el segundo de los objetivos había sorteado los obstáculos de comisiones, y todo indicaba que al igual que la reforma tributaria lograría pasar el de la sala de la Cámara de Diputados. Mal que mal habían y aún subsisten 230 mil millones de poderosas razones para lograr el objetivo.

Piñera niega el acceso a nuestros propios ahorros

Piñera niega el acceso a nuestros propios ahorros

Piñera continua negando a los chilenos el acceso a sus propios ahorros, los que seguirán capturados por la codicia de las AFP.

La ley corta sobre pilar solidario refrendó la nula disposición del Presidente Sebastián Piñera respecto de la posibilidad de acceso por los chilenos a sus ahorros, ello mediante otro portazo a la posibilidad de activación de los llamados beneficios previsionales: el retiro de excedentes de libre disposición (ELD) y la jubilación anticipada.

En efecto, la nueva ley sólo aparenta desacoplar como requisitos del retiro de excedentes de libre disposición la PMAS (pensión máxima con aporte solidario), ello al reemplazar ese concepto por un guarismo de 12 UF como mínimo a garantizar como pensión autofinanciada por todo el que quiera acceder al retiro de ELD.

Con ello, si bien la PMAS deja de ser un requisito y una restricción al retiro de ELD, se mantiene su consecuencia que es el monto, incrementado y con corrección automática al alza día a día, de la pensión autofinanciada, permitiendo de paso que la inflación sea una nueva enemiga del retiro de excedentes de libre disposición. En cifras, de una PMAS actual de 325 mil pesos, como requisito para el retiro de ELD, hemos pasado a un guarismo de 338 mil (12 UF), aumentando así el monto de ahorro que se debe tener para poder acceder a este beneficio, ahorro que se consolida así en los 75 millones de pesos.

Por tanto, el retiro de excedentes de libre disposición seguirá siendo un beneficio previsional sólo para las personas de mayores recursos económicos. Y aún ellos con el otro requisito, el de la tasa de reemplazo del 70%, que no se quiere tocar, seguirán limitados en su gran mayoría para poder acceder a este beneficio previsional del DL 3500.

El objetivo del Gobierno claramente es seguir capturando para los dueños de las AFP y los beneficiarios de esos capitales (bancos, empresas, fondos de inversión) el control y administración de los ahorros de los chilenos, recursos que ya superan los US 230 mil millones.

Prueba de lo anterior es que el Gobierno en su proyecto original, antes de la crisis, pretendía hacer aún más restrictivo el retiro de excedentes de libre disposición, al exigir para ese beneficio previsional el 100% de la PMAS en el tramo de los 80 años. Es decir, usaba la discriminación por edad para aumentar el monto del requisito de la PMAS, dejando en 141 millones el ahorro a acreditar para poder por sobre el hacer retiro de excedentes, elevando casi al doble el actual monto de ahorro a acreditar en las cuentas de capitalización individual por los chilenos.

Así, en la ley corta de pilar solidario el Gobierno, en la práctica, sólo ha renunciado tácticamente a vincular el retiro ELD con el tramo más alto de la PMAS, el de los 80 años, pero no ha renunciado a mantener el requisito del 100% de la PMAS, disfrazado ahora con un guarismo (12 UF) incluso superior y ganando la indexación automática a la UF como nuevo candado para acceder a nuestros ahorros al momento de la jubilación.

La oposición, salvo honrosas excepciones, está nuevamente aceptando ello o, difícil de creer, no percibiendo el engaño. Ello en el contexto de un acuerdo previo sobre el particular, desconocido flagrantemente por el Gobierno, es aún más grave.

De paso, se renuncia por todos, pues ni siquiera se tocó una de sus normas, a utilizar el mecanismo de la flexibilización de la Jubilación Anticipada como colchón al inminente aumento a dos dígitos de la cesantía del país.
Para tapar lo anterior, se pondrá el acento, comunicacionalmente, en el aumento de la pensión básica solidaria en un 50% desde diciembre de este año, no reconociendo que es con segregación por edad, sin universalidad y con renuncia absoluta a mecanismos para enfrentar el desempleo, de cero costo fiscal, como el retiro de excedentes de libre disposición y la jubilación anticipada.

El Presidente Piñera sella así el año presumiendo del inicio de su agenda social en materia de pensiones, pero negando nuevamente a los chilenos el acceso a sus propios ahorros, ahorros fundamentales en tiempos de crisis y cesantía.
La codicia de los controladores de las AFP, con la complicidad presidencial, seguirán alimentando, lamentablemente, la desigualdad de un país manifiestamente desigual, pero lo que es más grave aún con la negativa a los propios ahorros de los chilenos.

¿Y si la ley corta se queda corta?

¿Y si la ley corta se queda corta?

El proyecto de ley corta sobre pilar solidario del Gobierno del Presidente Piñera surge de un nuevo acuerdo Gobierno Oposición en el Senado donde nuevamente ambos renuncian a regular el modelo AFP, manteniendo la tónica de los últimos 30 años respecto del modelo previsional privado y ello no obstante, en el caso de la oposición, ser mayoría en ambas cámaras del Congreso de la Nación.

La oposición parece cómoda con el modelo previsional privado, pues no se entiende de otra forma que después de todo lo que ha pasado en Chile no obtuviera para quienes dice representar (grupos vulnerables, trabajadores y clase media en general) absolutamente nada de dicho acuerdo de pensiones.

En efecto, la minoría, sin legitimación de ejercicio alguna, que representa Piñera y su Gobierno impusieron sus términos sin ningún contrapeso. Tanto así que no cedieron siquiera a la exigencia, de toda justicia de la oposición, de mejora de la pensión básica solidaria (PBS), vía ley de presupuesto, en un 50% y con carácter universal e inmediato, incluso cuando tal planteamiento tenía respaldo transversal y había sido levantado por parlamentarios del propio oficialismo.

Así, un Presidente Piñera deslegitimado e impopular, y con malos argumentos, impuso el camino de una ley corta que continua discriminando por edad, al igual que en su proyecto original de pensiones, que posterga la universalidad y establece una gradualidad impropia con vicios de inconstitucionalidad.

La falta de toda muñeca política o la manifiesta conformidad con el modelo parecen ser tal que la oposición ni siquiera fue capaz de obtener el más mínimo de los logros que toda negociación reserva para las partes. Salvo la Senadora Ximena Rincón, que no por el trabajo mancomunado y vínculo de hermanos destaco, nadie fue capaz de colocar un sólo aspecto de regulación al sistema de AFP, quedando todos diluidos en la euforia, sin lógica ni sentido práctico alguno, de los supuestos logros en materia de medicamentos y transportes que el acuerdo consigna y mezcla con pensiones en términos bastante burdos.

¿Cómo un sector político, como la oposición, cuyos votos son esenciales para la aprobación de cualquier ley por el bloque gobernante, cede total y absolutamente en un proyecto de ley tan sensible para el país, al punto de ni siquiera exigir en la negociación la prohibición de la inmoral práctica de la declaración y no pago de las cotizaciones previsionales de los trabajadores de Chile ? ¿Cómo este sector político realiza tal concesión en medio, además, de una agenda anti saqueos del oficialismo que, por cierto, excluye los de cuello y corbata ?

Parece ser más importante el estar en la foto, aparecer en primera fila, colocar la firma, que salvaguardar los legítimos intereses de quienes les han otorgado un mandato de representación legislativa ? Todo indica que así es, siguiendo el mismo patrón que el primario y feble Acuerdo por La Paz y una Nueva Constitución les involucrara.

La gran diferencia dirán los defensores de este actuar está en que aquí la oposición se ha reservado conscientemente, pero de ser así con ingenuidad increíble, para el debate de fondo en el proyecto de ley inicial de reforma del sistema de pensiones, pretendiendo ahí, esperamos, hacer lo que claramente dejaron de hacer en el acuerdo de pensiones.

Explicaciones varias parecen ser la tónica para una oposición que no está cumpliendo su rol, pues el debate de fondo no impedía, a lo menos, y conjuntamente con la ya dicho, implementar urgentemente herramientas para enfrentar en mejor forma la cesantía que se disparará en el corto plazo, y donde los actuales mal llamados beneficios previsionales, como la jubilación anticipada y el retiro de excedentes de libre disposición (ELD), podrían haberse convertido en una realidad al alcance de la mano y para alivio de miles de chilenos que la pasarán mal en los próximos meses y años.

Renunciar a lo dicho es a mi juicio no entender la magnitud de la crisis que en materia de cesantía enfrentará el país, desperdiciando, sin el más mínimo sentido de oportunidad, la posibilidad de generar mecanismos indirectos, pero eficaces, para la reactivación económica de Chile, pues tanto el retiro de ELD como la jubilación anticipada garantizan, sin costo fiscal alguno, una mayor liquidez, aumento del consumo de manera sostenida y sustentable y cierta tranquilidad y alivio a miles de hogares que no pueden esperar las disquisiciones y tiempos del proyecto de ley de reforma de pensiones del Gobierno a que apuesta, erradamente, la oposición.

A su turno el Presidente Piñera sigue demostrando que no quiere entrar al debate de fondo en materia de pensiones y que prefiere seguir girando a cuenta de la caja fiscal que exponer a los dueños de las AFP a tener que abrir la llave de los recursos que les pertenecen a los chilenos, y que, dicho sea de paso, esos verdaderos chilenos sí invertirían en Chile y no en el extranjero. Siendo, todo indica, esa la opción y la profunda convicción del Presidente Sebastián Piñera, qué importa (dirá él) ¿que la ley corta sobre pilar solidario se quede corta ?