Gobernadores Regionales: una elección histórica que podría ser postergada

Gobernadores Regionales: una elección histórica que podría ser postergada

Las elecciones de Gobernadores/as Regionales se realizarán el 11 de abril de 2021 para elegir al órgano ejecutivo del gobierno de cada una de las 16 regiones de Chile.

Originalmente, estas elecciones estaban previstas para el domingo 25 de octubre de 2020, pero fueron postergadas al 4 de abril debido a la pandemia del coronavirus. Sin embargo la fecha coincidía con las celebraciones de Semana Santa, por lo que fueron postergadas nuevamente en una semana, quedando fijadas definitivamente para el 11 de abril.

Los Gobernadores/as Regionales durarán cuatro años en su labor y pueden ser reelectos sólo una vez. En el caso que ningún candidato obtenga el 40% de los votos válidamente emitidos, se procederá a una segunda vuelta entre las dos primeras mayorías el cuarto domingo siguiente al de la primera vuelta.

Estos comicios serán las primeras elecciones de Gobernadores/as Regionales realizadas en la historia del país y ocurrirán paralelamente a las Municipales. Los gobernadores reemplazarán a los Intendentes que hasta ahora son designados por el Presidente de la República y que a partir del 2021, serán elegidos por los ciudadanos.

Algunas voces políticas han querido postergar esta elección para hacerla coincidir con las de los parlamentarios y del Presidente de la República, pero al parecer no tiene suficiente piso político

Estos son algunos de los candidatos y candidatas que ya se plantean en las regiones del país para llegar a ser los próximos Gobernadores/as regionales.

Claudio Orrego, DC R.M.
Francisco Vidal, PPD R.M
Claudia Pascual, PC R.M.
Pablo Zalaquett, UDI RM
Raúl Torrealba, RN R.M.
Adriana Peñafiel, RN Coquimbo
Lucía Pinto UDI, Coquimbo
Juan Morano, DC Magallanes
Máximo Pacheco, PS Maule
Hernán Larraín, Evópoli Maule
Ricardo Cifuentes, DC Coquimbo
El Gran Error

El Gran Error

Son las tres de la mañana en Chile continental. La calma de la noche, acentuada por un nuevo toque de queda, cubre el lento avance de una enfermedad que hace 5 meses hubiera sido sólo posible en una película de ciencia ficción. Chile y el mundo se tambalean ante un adversario en las sombras cuyo nombre cada vez cobra más vidas y siembra más temores.

Si algo tienen en común ambos momentos históricos e inesperados para Chile, el de octubre 2019 y marzo 2020, son los rostros cubiertos de muchos de nuestros compatriotas, pasando del estigma y controversia de la capucha a la demanda global y falta alarmante de mascarillas o similares para protegernos del contagio de la extraña enfermedad. La gran diferencia. Las lacrimógenas se veían venir mientras el Covid-19 no se puede saber cuándo estará al lado tuyo o entrará en tu organismo.

Claramente el Gobierno de Sebastián Piñera está enfrentando con poco criterio estratégico y táctico este desafío y el costo se reflejará, más temprano que tarde, en vidas humanas, chilenos y extranjeros. Me explico. No hay vacuna, no hay tratamiento y lo único que se tiene claro es que poco se sabe de un virus cuya información varía al igual que él es capaz de mutar también.

Así lo que en una primera etapa en el gigante asiático se daba por cierto, al poco andar ya había dejado de serlo. Los asintomáticos que se creía no contagiaban, ahora se sabe que sí pueden hacerlo. Las altas temperaturas del verano que se pensaba impedían o, al menos, dificultaban la llegada del virus, claramente no lo impiden. Finalmente, los síntomas son tan generales que terminan por ser asociados a cualquier resfrío, pero uno que se propaga tan rápido como se puede con igual rapidez agravar, dejando sufrimiento y muerte no sólo en los adultos mayores, sino también en los más jóvenes. Lo anterior, sin mencionar otros efectos que van desde la incertidumbre más profunda hasta una crisis económica de proporciones insospechadas que recién inicia.

En este contexto no podemos no decir con fuerza y claridad que la estrategia de identificar a los grupos de contacto de cada contagiado para decretarles sólo cuarentena sin obligatoriedad de testearles, que es lo que está haciendo el MINSAL, nos está haciendo perder 14 o más días y, eventualmente, está ocultando y activando pequeñas, pero múltiples, bombas de tiempo diseminadas a lo largo y ancho de nuestro territorio.

Peor aún, tal diseño ministerial tiende a instalar una falsa sensación de seguridad y autocomplacencias y un ineficiente, por no decir casi ausente, sistema de seguimiento de casos confirmados y en observación detallada, pues sin saber fehacientemente quiénes de los de cada grupo de contacto están, a su vez, contagiados, se está posibilitando que después de dos semanas los asintomáticos de ese grupo queden libres para propagar la enfermedad en la falsedad de la sanación.

En cambio, si el test fuera la orden tendríamos positivos reales en 20 horas, estrategia y mecanismo en que hay que invertir, también, en mayores capacidades y tiempos de respuesta, pues en la medida que así no ocurra y los casos aumenten, esas preciosas horas tenderán a incrementarse, lamentablemente, significativamente.

Sólo testeando, detectando y aislando, sucesiva y repetidamente, a cada grupo de contacto de los contagiados posibilitaremos generar aislamiento objetivo y con sentido estratégico, pues las cuarentenas -quincenas en realidad- sin obligatoriedad de test no dan espacio al tratamiento diferenciado y oportuno, invisibilizando aún más la pandemia. Entiéndase por tratamiento diferenciado y oportuno básicamente las condiciones de aislamiento y las medidas paliativas rápidas, pues claramente no serán las mismas para un niño que para un anciano, ni menos para un sano que para un diabético o un enfermo del corazón.

Testear, testear, testear, detectar y aislar es la consigna que se deriva de los países cuya intervención ha sido más exitosa y a la que el Gobierno torpemente hace caso omiso. Mientras, estamos ante una débil y poco clara estrategia de aplanamiento que es sólo dilación y donde el aumento de casos será la realidad permanente. Esto es tan así que ya podemos preguntarnos cuál es el segundo paso después de los 14 días ? Quedamos todos en total libertad ? Absurdo. Se renovará obviamente la recomendada medida, tal vez ahora obligatoriamente. El punto es cuánto tiempo más se puede ello sostener ?

Es cierto que no estamos aún en cuarentena total, pero el proceso paulatinamente conduce a ello. Obvio las medidas de restricción al contacto social son acertadas y van de la mano del aumento del nivel de conciencia individual y ahí, además, decisiones como las de distanciamiento en los puntos de atención y pago, horarios diferenciados para adultos mayores y el resto de la población, sanitización de ingreso, que vemos en los supermercados, son claves y acertadas.

Pero insisto, puede enfrentarse esta pandemia sólo con cuarentenas y esta acertada gama de medidas y cambios conductuales ?. Chile aún no está ni siquiera a mitad del otoño, lejos aún del invierno que será, de mantenerse el virus en nuestro territorio, la época más dura por la llegada conjunta de la gripe común, la influenza y los problemas respiratorios de distinto tipo. Se pretende estar sólo en cuarentena en esa época ? 30, 60, 90, 120 o más días ? Con qué logística de apoyo para la provisión de alimentos ? ; y qué decisiones por la autoridad se diseñan para la no interrupción de los suministros básicos como el agua potable, aún en casos de imposibilidad de pago ? .

La compra de elementos que nos permitan tener más de dos mil camas UCI y, en lo posible, aumentar en al menos 20 mil camas generales las actuales casi 40 mil disponibles es una decisión táctica para el momento más complejo de desarrollo de la pandemia y hay que implementarla y apoyarla. De paso expone la fragilidad del que ha sido catalogado por la cabeza del sector como el mejor sistema de salud del planeta.

Con todo, en la etapa previa a ello tres medidas son urgentes e indispensables:

1) Completar urgentemente la vacunación contra la influenza que ha quedado a medio camino por falta de vacunas y capacidad operativa mínima. Ello responsabilidad absoluta de un Gobierno que se sigue auto-alabando en perjuicio y burla de toda la población.

2) Emprender una fuerte, agresiva y rápida campaña de testeo tanto en los grupos de contacto de todos los contagiados como en los grupos de las zonas de contagio más recurrentes, incorporando la gratuidad de la misma para no seguir esperando que un posible enfermo llegue a una sala de urgencia por agravamiento por no detección temprana, salas de urgencias que pronto tenderán al colapso. Hay que testear más allá de los centros asistenciales y hacerlo pronto.

3) Aislar zonas con sentido estratégico, información confiable y adecuado apoyo logístico.


O alguien tiene alguna duda que si al igual que Tortel, La Pintana, Lo Espejo o Cerrillos fueren las comunas de mayor número de casos positivos no estarían ya totalmente aisladas y bajo estricto control militar y condiciones de cuarentena y aislamiento totales, para no usar el vocablo de extremos. Obviamente se evidencia, sin la más mínima vergüenza, un tratamiento territorial manifiestamente discriminatorio por parte de una irresponsable autoridad sanitaria, discriminación que nos costará caro a todos incluida a ella misma.

Por tanto, estimados lectores, si el Gobierno de Sebastián Piñera no implementa un cambio radical de estrategia, poniendo el acento en la detección rápida de los grupos de contacto de cada contagiado para testearles a todos, tendremos más casos, más y más problemas derivados de una crisis social y económica que nos puede retrotraer al 18 de octubre, haciendo de marzo 2020 Y octubre meses de mayores coincidencias que diferencias.

Te explicamos las AFP´s, paso a paso

Te explicamos las AFP´s, paso a paso

Grabamos esta serie de videos para poder explicarte con peras y manzanas todo lo que necesitas saber sobre el presente, pasado y futuro de quienes administran nuestros fondos de pensiones.

En una galaxia, no muy lejana…

Capítulo I: La Amenaza Fantasma

Capítulo II: El Ataque de los Fondos de Pensión

Capítulo III: La Venganza de los pensionados

Capítulo IV: ¿Hay una nueva esperanza?

Capítulo V: El Imperio de los Pensionados Contraataca

Piñera y su anuncio engañoso

Piñera y su anuncio engañoso

El presidente Sebastián Piñera no ha escuchado la voz de nadie. A lo más, la suya frente a un espejo en La Moneda que le dice que es el más grande de todos los Pdtes de Chile, pero que el pueblo no lo quiere porque no comprende su grandeza.

Piñera insiste en su reforma de pensiones y, sin decirlo, no renuncia a la reforma tributaria, pues si existe alguna planificación de saqueo de chile es la que él ha coordinado con sus equipos y técnicos.

Es por eso que disfraza de novedad su mentada reforma de pensiones, anunciando ahora aumentos a la Pensión Básica Solidaria (PBS) y la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS).

En su Proyecto de Ley de Pensiones, Piñera subía la PBS de 110 mil a 120 pesos. Ahora, la subirá de 110 mil a $132.000.  Otra muestra inequívoca que confirma que no escucha la voz del pueblo, pues insiste en una pensión de miseria, inhumana e indigna.

Originalmente, el plan del mandatario subía la PMAS en un 15%, esto es, de $325 mil a $374 mil pesos. Ahora anuncia un adicional de $16.250, manteniendo e insistiendo majaderamente en la segregación por tramos de edad que es inconstitucional y regresiva.

Piñera claramente no ha renunciado a cuidar las platas de las AFP que, siendo de los trabajadores de Chile, administran el dinero como propio.

Esto explica la segregación por tramos de edad, pues al establecer una PMAS más alta en el tramo de 85 años, permite a las AFP no entregar excedentes de libre disposición a los trabajadores pensionados.

¿Por qué? Simple. Uno de los requisitos de los excedentes de libre disposición es que el trabajador acredite un cálculo de pensión por la AFP del 100% equivalente a la PMAS. Así, mientras más subes la PMAS o mientras más alto es el tramo que usas para el cálculo, más plata deberás tener para cumplir el requisito que te permite el retiro de excedentes.

Concretamente, mientras hoy con 65 millones cumples el requisito y todo lo que está por sobre esa suma, lo puedes retirar, con la propuesta de Piñera deberás tener 135 millones para cumplir en el tramo y monto de la PMAS. 

Es decir, si una persona (muy difícil) tiene 140 millones ahorrados, podrá retirar sólo 5 millones y la AFP podrá administrar prácticamente todo.

En resumen, sólo los más ricos podrán hacer retiro de excedentes de libre disposición. Es, por tanto, una novedosa fórmula de apropiación de las platas de los trabajadores.